Guardas de seguridad acusados de ejecución extrajudicial

7 de diciembre de 2017

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La Rainforest Foundation UK (RFUK) y tres destacadas organizaciones congoleñas de derechos humanos han escrito hoy a organizaciones conservacionistas internacionales y agencias de ayuda gubernamentales pidiendo que se investigue un nuevo caso de ejecución extrajudicial de un hombre a manos de "ecoguardias" en la República del Congo.

El hombre de 32 años, llamado Freddy Ndadé, fue detenido cerca de la frontera entre la República Centroafricana (RCA) y la República del Congo con otros dos hombres, uno de ellos menor de edad, por presunta caza furtiva. Freddy y el menor fueron duramente golpeados por los ecoguardas, antes de ser obligados a transportar pesadas cargas y caminar por la selva durante días sin comida. "Estas personas nos trataron como animales", dijo el hombre a los médicos del Hospital Pionero de Impfondo poco antes de morir, el 10 de noviembre.th.

Fuentes del hospital confirmaron que los síntomas que presentaba el paciente indicaban "un caso de tortura". Sin embargo, para confirmarlo habrían necesitado una radiografía, que el centro de detención se negó a pagar.

 "Las agresiones y otros tratos inhumanos, crueles y degradantes que los guardias ecológicos infligieron a estos tres hombres constituyen una clara violación de la Convención contra la Tortura, ratificada por la República del Congo, así como de la Constitución congoleña.",

afirmó Tresor Nzila, Director Ejecutivo de la Observatorio Congoleño de los Derechos Humanos (OCDH).

Según las fuentes, dos de los cinco ecoguardas responsables de estos abusos trabajan para el Parque Nacional de Nouabale-Ndoki, zona protegida gestionada por la Wildlife Conservation Society (WCS), que recibe fondos de USAID, entre otros donantes internacionales. Los otros tres ecoguardas trabajan para la unidad de lucha contra la caza furtiva de la concesión maderera de Mokabi-Dzanga, explotada por la empresa francesa Rougier.

RFUK y sus socios congoleños han escrito a las organizaciones conservacionistas asociadas a estos ecoguardas, así como a Rougier y a los organismos gubernamentales congoleños, instándoles a que investiguen el caso y tomen medidas para sancionar a los ecoguardas responsables de estas violaciones.

Simon Counsell, Director Ejecutivo de la Rainforest Foundation UK, ha declarado que este terrible incidente demuestra que necesitamos replantearnos por completo el modelo de conservación de las selvas tropicales africanas, cada vez más militarizado.

"El trágico caso de Freddy debería ser una llamada de atención a los gestores de parques y a los financiadores, en la República del Congo y en toda la región. Los agentes implicados en la financiación de áreas protegidas deben imponer a los gestores de los proyectos la obligación legal de respetar las leyes nacionales e internacionales y de no causar ningún daño a las comunidades locales e indígenas".

concluyó el Sr. Counsell.

*El caso fue documentado por un equipo de investigadores de RFUK y de las organizaciones congoleñas Observatoire Congolais des Droits de l'Homme (OCDH), Forum pour la Gouvernance et les Droits de l'Homme (FGDH) y Comptoir Juridique Junior (CJJ). El relato completo del incidente se encuentra en disponible aquí.

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